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“Yo le creo a la víctima de que fue penetrado, pero el fiscal no lo probó”, dijo jueza que condenó al cura de La Vega
El Primer Tribunal Colegiado Penal del distrito judicial de La Vega condenó la tarde de ayer lunes a 10 años de prisión y al pago de una indenmización de 20 millones pesos al cura católico Miguel Bienvenido Florenzán Ullloa, a quien encontró culpable de agresión sexual agravada contra un menor de edad cuando era director de un colegio privado.
La jueza-presidenta del Tribunal, Lucrecria Rodríguez Ramírez, hizo un recuento pormenorizado de todo el proceso que conllevó el juicio de fondo contra el sacerdote Florenzán Ulloa, donde excluyó la mayoría de las pruebas aportadas por el Ministerio Público y de la parte demandante.
En cuanto a la condena económica, estableció que el sacerdote tendrá que pagar 15 millones de pesos a la familia del joven afectado, mientras la dirección del colegio Agustiniano los otros cinco millones de pesos para totalizar los 20 millones de pesos.
Mientras la jueza relataba el proceso, resaltó que la defensa técnica del imputado presentó lo que se llama un coctel de frutas o un “fruit punch”, donde ni el Ministerio Público ni los abogados de la parte querellante pudieron demostrar que el joven Víctor Rafael Mañón Arias fue violado sexualmente por el cura, es decir, que hubo penetración.
Fue entonces cuando la jueza Rodríguez Ramírez enumeró todas las pruebas excluidas por falta de sustento jurídico.
Y al llegar al delito de agresión agravada, fue cuando citó los artículos 331, 333 y el 396 del Código Procesal Penal, donde se sanciona el mismo con una pena de cinco a 10 años.
“Yo le creo a la víctima de que fue penetrado, pero el fiscal no lo probó”, subrayó la jueza.
La lectura de la condena en cuestión fue fijada para el 16 de diciembre próximo a las 4:00 de la tarde en la sala de audiencias del Primer Tribunal Colegiado de esta ciudad.
El tribunal mantuvo la medida de coerción contra el cura, que es presentarse periódicamente ante la justicia y el impedimento de salida del país.
Tras conocerse el fallo, Carlos Salcedo, de la parte demandante, declaró que estaba de acuerdo con la misma, pero que en algunos términos técnicos no, ya que actualmente la violación sexual ya no se demuestra por un examen de pericia médica.
“De todos modos, entendemos que esto envía un claro mensaje a la sociedad, de que y no podemos seguir protegiendo a los pederastas ni a los violadores de menores, esto debe detenerse”, subrayó Salcedo.
Indicó que posteriormente se estudiará si procede o no presentar una apelación.
De acuerdo a los relatos que hizo al tribunal durante el juicio de fondo, el menor fue violado sexualmente seis veces mientras estudiaba en el colegio y una vez en un viaje a la Argentina en un evento del centro educativo en cuestión.
Las demás juezas del Tribunal son Luz Enilda Herrera y Juana Patricia Silverio.
Reacción de la madre del joven
Bella Ilonka Arias, madre del adolescente, declaró que en un momento del juicio pensó que al sacerdote lo iban a dejar libre.
“Cuando vi que la jueza estaba descartando tantas pruebas presentadas por el Ministerio Público, no me contuve y comencé a llorar”, manifestó Arias.
Empero, dijo: “Gracias a Dios se hizo justicia y estamos conformes, porque nuestra familia ha sufrido bastante”.
Decenas de personas abarrotaron la sala de audiencia del palacio de justicia de aquí para enterarse del caso del sacerdote Florenzán Ulloa, que comenzó en el 2017.
FUENTE: Diario Libre
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Propietario denuncia villa estaba a 27 metros del río, no a 30: y Medio Ambiente la derribó entera
Nelson Batista Ángeles, propietario de una de las edificaciones intervenidas esta semana por el Ministerio de Medio Ambiente en las proximidades del río Maimón, en Juan Adrián, Monseñor Nouel, cuestionó la actuación de las autoridades y aseguró que contaba con autorizaciones para realizar trabajos en el terreno.
Batista, quien dijo haber adquirido el terreno hace unos tres años, dijo a Diario Libre que había obtenido un certificado de Medio Ambiente para labores de movimiento y nivelación de tierra, además de autorizaciones que atribuye al ayuntamiento y otras instancias locales para desarrollar la obra.
El Ministerio, sin embargo, indicó que el expediente correspondiente a una de las edificaciones intervenidas solo registra un Certificado de Registro de Impacto Mínimo para labores de limpieza y nivelación del terreno, autorización que, según la institución, no comprendía la construcción de una edificación y obligaba expresamente a respetar los 30 metros de protección del río Maimón.
De acuerdo con Medio Ambiente, inspecciones posteriores determinaron que en el lugar fue levantada una estructura de dos niveles y que tres de sus seis vértices penetraban la franja de protección establecida legalmente para las corrientes fluviales.
Batista rechazó que las condiciones de la obra justificaran su demolición. Sostuvo que una de las columnas de una terraza se encontraba a unos 29 metros y otra a aproximadamente 27 metros del río, según las mediciones que le fueron informadas por el arquitecto del proyecto.
Estas distancias son inferiores a los 30 metros de protección establecidos por la Ley 64-00, aunque el propietario cuestiona que la edificación afectara la ribera y asegura que el afluente se encuentra a un nivel inferior respecto al lugar donde fue levantada la villa.
Cuestiona el procedimiento
El propietario sostiene que la intervención se produjo cuando la villa se encontraba en una etapa avanzada de construcción y asegura que había invertido más de diez millones de pesos en el proyecto.
Batista cuestionó además la forma en que se desarrolló el operativo.
Según su versión, él no se encontraba en Juan Adrián en el momento de la intervención y familiares y autoridades municipales acudieron posteriormente al lugar.
Afirmó que durante el procedimiento no observó la presencia de un fiscal y cuestionó que no se le presentara en ese momento documentación que justificara la actuación.
También atribuyó el conflicto a supuestas diferencias previas con el propietario de otra finca de la zona y alegó la existencia de «intereses particulares y políticos» detrás de la intervención.
Medio Ambiente dice que hubo paralizaciones previas
La versión de Medio Ambiente difiere también respecto a si la construcción avanzó sin advertencias de las autoridades.
La institución aseguró que el expediente documenta paralizaciones previas de los trabajos y que posteriormente se verificó que estos habían continuado.
Según la nota oficial, las actuaciones en el lugar se remontan a agosto de 2025 y hubo nuevas paralizaciones durante 2026, antes de la intervención ejecutada esta semana.
Batista reconoció durante la entrevista haber recibido anteriormente notificaciones de Medio Ambiente, en la que ordenaban «derribar» unos árboles, aunque cuestionó su contenido y aseguró que previamente había realizado gestiones ante autoridades ambientales para defender la legalidad de su proyecto.
El propietario también sostuvo que un director provincial de Medio Ambiente visitó anteriormente la construcción y que, según su versión, no encontró razones para ordenar su demolición.
Medio Ambiente informó que la operación comprendió dos edificaciones que, conforme a sus inspecciones técnicas, ocupaban parcialmente la franja de protección del río Maimón.
La actuación estuvo a cargo de la Dirección de Fiscalización Ambiental, con apoyo del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa).
Respaldan intervención, pero pide aplicación uniforme de la ley
La Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (CAUASD) expresó su respaldo a la intervención al considerar que las construcciones se levantaron irregularmente dentro de la franja de protección del río.
No obstante, la comisión advirtió que este tipo de actuaciones no debe limitarse a operativos aislados y reclamó que la legislación ambiental sea aplicada con el mismo rigor frente a todas las infracciones, «sin privilegios ni selectividad».
La entidad universitaria también planteó que las intervenciones deben ser acompañadas por investigaciones, determinación de daños, restauración de las áreas afectadas y las sanciones administrativas o judiciales correspondientes cuando procedan.
Vía Diario Libre
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Hombre choca a una mujer y luego hiere de un disparo a motorista en SDE
Un hombre que se desplazaba en una motocicleta chocó a una mujer cuando esta cruzaba la autopista de San Isidro, esquina calle Italia, en Santo Domingo Este.
Luego corrió hacia un destacamento cercano, donde disparó contra un motorista que intentó hablar con él para que respondiera por lo ocurrido.
El hecho ocurrió antes de las 10:00 de la mañana de este martes.
Tras chocar a la mujer, el hombre intentó marcharse, pero a la motocicleta se le salió la cadena.
Minutos después, sacó una pistola, realizó varios disparos al aire y corrió hacia un destacamento cercano.
Reseña Diario Libre que en el lugar se escuchó otro disparo que impactó a un motorista identificado como Joel Terreno, quien trabajaba como delivery en un colmado de la zona.
El hombre también intentó herir a un agente policial, pero este logró desarmarlo y lo dejó bajo arresto.
El agresor dice ser miembro de la Policía
El hombre se identificó como Andrés Miguel Montero Montero y afirmó ser cabo de la Policía Nacional.
Algunas personas que se encontraban en la zona dijeron que había cruzado el semáforo en rojo.














