Panorama
Acusado de envenenar a su hijo se salvó de la muerte, ahora se enfrentará a la Justicia
«Mi hijo no está muerto, mi hijo está vivo, yo lo vi ayer», dijo Roberto López, acusado de envenenar a su vástagos
Roberto de Jesús López se salvó de la muerte, sin embargo ahora deberá enfrentar la Justicia por supuestamente haber envenenado a su hijo de 9 años de edad y luego intentar suicidarse en el municipio de Pedro Brand en Santo Domingo Oeste.
De acuerdo con las informaciones, la Fiscalía de esa demarcación están a la espera de que el hombre se recupere para proceder a someterlo a la Justicia por la muerte de su hijo Robert Esteban.
El conocimiento de la coerción en su contra será el miércoles y pedirán que lo manden a prisión preventiva, indica Diario Libre.
Las informaciones preliminares del caso establecen que Roberto de Jesús López había adquirido un veneno para ratas y lo colocó en dos vasos de jugo, le brindó uno al menor y él se tomó el otro. Momentos después ambos fueron encontrados convulsionando en el interior del vehículo en el que Roberto de Jesús habría dicho que llevaría al menor a la escuela.
Según los parientes de la víctima, Roberto de Jesús se había separado de la madre del menor hace más de tres años.
El niño cursaba el cuarto grado de primaria y era el único hijo que el supuesto victimario tuvo con la madre del menor.
Los parientes del niño piden que se aplique todo el peso de la ley.
Panorama
El papelito en manos del niño Llenas Aybar que dio con el autor del crimen
Un pequeño papel con un número telefónico, hallado junto al cuerpo de José Rafael Llenas Aybar, fue la pista clave que permitió desmontar la coartada y esclarecer uno de los crímenes más impactantes del país
El papel era pequeño, casi insignificante. Un trozo doblado que el niño José Rafael Llenas Aybar llevaba consigo cuando su cuerpo fue encontrado a orillas del arroyo Lebrón. Pero en ese pedazo de papel estaba la pista que comenzaría a desmoronar una de las coartadas más frías y perturbadoras de la historia criminal dominicana.

El cuerpo del niño Llenas Aybar fue encontrado en el río Lebrón próximo a la autopista Duarte.
Había un número telefónico escrito. Nada más. Sin explicaciones, sin contexto. Sin embargo, ese dato mínimo condujo a los investigadores hasta una joven vinculada directamente con uno de los implicados. Fue el hilo que empezó a halar toda la madeja.
A partir de ese momento, lo que hasta entonces era una historia llena de versiones confusas comenzó a encajar. Las contradicciones, los movimientos extraños, las coincidencias improbables. Todo empezó a tener sentido.
Para entonces, Mario José Redondo Llenas ya había hecho lo impensable: participar en la búsqueda del propio niño al que había asesinado. Había acudido a la Policía, había ofrecido versiones, había señalado lugares. Todo con la serenidad de quien aparenta no saber nada.

Mientras tanto, su cómplice, Juan Manuel Moliné Rodríguez, intentaba borrar rastros. Limpiaba la sangre del vehículo, eliminaba cualquier evidencia que los conectara con el crimen. Era una carrera contra el tiempo que terminaría perdiéndose por un detalle mínimo: un papel olvidado en manos de la víctima.
La reconstrucción de los hechos, basada en expedientes judiciales y reportes de la época, describe una escena difícil de asimilar: dos jóvenes, de apenas 19 y 20 años, ejecutando un plan y sosteniendo una mentira frente a familiares, autoridades y ante la propia madre del niño.
El cuerpo de José Rafael había sido abandonado con múltiples heridas de arma blanca, atado con cinta adhesiva, en un lugar apartado. Y aun así, la versión de que había sido dejado en la Plaza Bolera se sostuvo durante horas, incluso frente a quienes ya intuían que algo no encajaba.
Pero el papel habló
Ese número telefónico llevó a los investigadores hasta el círculo cercano de los implicados. Las detenciones no tardaron. Y luego vendría otro momento que marcaría al país: la confesión pública, ante cámaras, de los responsables.
Tres décadas después, el nombre de Mario Redondo Llenas vuelve al debate público tras cumplir su condena. Pero el caso sigue anclado en la memoria colectiva, en buena medida, por esos detalles que nunca se borran.
Como aquel papelito.
Pequeño. Silencioso. Pero decisivo.
FUENTE: Eldía.com.do
Panorama
Sargento de la Policía ultima a su pareja a tiros en el sector Barrio Nuevo
Un feminicidio se registró la madrugada de este miércoles cuando un sargento de la Policía Nacional ultimó a su pareja, en el sector Barrio Nuevo, a la altura del kilómetro 13 de la carretera Sánchez.
La víctima es Yésica Álvarez, quien fue ejecutada a tiros por Railin de la Rosa Moquete.
Tras el hecho, el uniformado fue apresado por las autoridades.
De acuerdo con informaciones preliminares, el sargento habría disparado en dos ocasiones contra Yésica, provocándole la muerte.
Las autoridades se encuentran investigando.
Según el más reciente informe de la Dirección Nacional contra la Violencia de Género del Ministerio Público, durante el primer trimestre del 2026 en el país se registraron 22 feminicidios.
-
Noticias2 días30 años después, Mario José Redondo Llenas sale de prisión
-
Noticias2 díasPeriodista dominicana y su madre fallecen en un incendio en Nueva York
-
Noticias2 díasEl cambio físico de Mario José Redondo Llenas: así entró a la cárcel y así salió
-
Noticias3 díasDispersan con bombas lacrimógenas y agua manifestación contra explotación minera en San Juan
-
Panorama2 díasEl Conep en desacuerdo con “detención inmediata” de proyecto minero en San Juan
-
Finanzas3 díasExpo Pymes Banreservas 2026 cierra con financiamientos superiores a RD$17,200 millones
-
Noticias2 díasAbinader dispone la ‘detención inmediata’ del proyecto minero Romero en San Juan
-
Noticias2 díasEl Gobierno aumenta en RD$800 millones el subsidio a los combustibles de los transportistas

















