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Condenan crimen pareja de esposos; ADOCCO exige renuncia Director PN
El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) repudió “en todo el sentido de la palabra” el incidente en que un sargento y cuatro rasos de la Policía le quitaron la vida a una pareja de esposos cerca de Villa Altagracia.
De su lado, la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO) dijo que este hecho “corrobora el informe dado a conocer ayer por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, sobre abusos policiales” en la República Dominicana.
De acuerdo con múltiples informaciones, las víctimas identificadas como Joel Díaz y Elizabeth Muñoz, regresaban a su casa en Santo Domingo tras haber asistido a un culto en Bonao, provincia Monseñor Nouel, cuando su vehículo fue tiroteado por policías en Villa Altagracia, aparentemente, tras ser confundido con el de unos delincuentes.
Posición del CODUE
El presidente del CODUE, Feliciano Lacen, sostuvo que el segundo teniente, los cabos así como otros involucrados, deben ser sometidos a la justicia y pagar “por la acción criminal cometida contra estas personas catalogadas gente de bien y de paz”.
“Aunque se ha abierto la investigación del Ministerio Público y de los organismos de control como la Inspectoría General y Asuntos Internos de la Policía Nacional, se debe establecer el régimen de consecuencias, por esta acción irracional, malvada y sin sentido que ha llevado luto a las familias Elisa Muñoz su esposo Joel Díaz de 32 años quienes residían en el sector de Sabana Perdida en Santo Domingo Norte”, dijo.
Tras considerar que casos de esta naturaleza no deben quedar impunes, agregó que “este no es el tipo de seguridad ciudadana que el país necesita”.
Invitó a las autoridades castrenses a adiestrar sus colaboradores para que hechos como este no sigan ocurriendo.
ADOCCO ve hubo “ejecución” y pide renuncia
La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO) dijo que lo ocurrido con la pareja de esposos fue una “ejecución” que corrobora el informe dado a conocer el martes por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, sobre abusos policiales.
A juicio del presidente de la entidad Julio César De la Rosa Tiburcio “este hecho junto a la ejecución de un coronel de la Fuerza Aérea de la República Dominicana, el 24 de diciembre del 2020, luego de ser perseguido, constituyen faltas graves del cuerpo policial, como resultado de una gestión ineficiente de su director, por lo que pedimos su renuncia inmediata, para evitar que hechos abominables, como los señalados”.
La víspera Estados Unidos consideró que entre los problemas de derechos humanos «más importantes» en República Dominicana se encuentran denuncias de asesinatos y torturas por parte de las fuerzas de seguridad, así como injerencia arbitraria en la vida privada y violencia policial contra la comunidad LGBTIQ.
Otros de los problemas destacados por el informe sobre el respeto a los Derechos Humanos en el país son tortura por parte de la policía y otros agentes del gobierno, condiciones penitenciarias severas y que ponen en peligro la vida y detenciones arbitrarias así como la injerencia arbitraria en la vida privada, difamación penal de periodistas individuales, corrupción grave del gobierno, tráfico de personas y violencia policial contra personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales.
FUENTE: Almomento.net
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El cambio físico de Mario José Redondo Llenas: así entró a la cárcel y así salió
La mañana de este martes marcó el final de una larga etapa para Mario José Redondo Llenas, quien salió en libertad tras cumplir 30 años de prisión por el asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar.
Su excarcelación se produjo a las 7:03 a.m. desde el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres.
De joven a un hombre marcado por el tiempo
Cuando ingresó al sistema penitenciario en la década de los 90, Redondo Llenas era un joven. Su apariencia reflejaba una etapa temprana de la vida adulta: rostro firme, piel tersa y una imagen propia de alguien que apenas comenzaba a construir su camino.
Hoy, tres décadas después, el cambio físico es evidente. Su rostro muestra signos claros de envejecimiento, con arrugas más marcadas y una expresión más rígida. La frescura de la juventud fue reemplazada por una apariencia que refleja el paso del tiempo.
El peso de los años tras las rejas
Cumplir 30 años en prisión no solo suma edad, también transforma el cuerpo. Las condiciones del encierro, la rutina limitada y el entorno influyen directamente en cómo una persona envejece.
En su caso, su imagen actual proyecta desgaste. El cabello con posibles canas, los cambios en la postura y una mirada más seria reflejan a un hombre que vivió tres décadas en un contexto muy distinto al de la vida en libertad.
Un contraste que impacta
El contraste entre el antes y el después es fuerte. No se trata solo de años acumulados, sino de una transformación visible que llama la atención de quienes han seguido el caso.
Su salida deja una imagen clara: la de alguien que entró joven a prisión y salió convertido en un hombre completamente distinto en lo físico.
Una imagen que habla por sí sola
Más allá del debate que genera el caso, su cambio físico se ha convertido en uno de los aspectos más comentados tras su liberación. Es el reflejo del paso del tiempo en condiciones de reclusión.
Treinta años después, su apariencia resume una historia que sigue presente en la memoria colectiva.
Vía Ensegundos.do
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30 años después, Mario José Redondo Llenas sale de prisión
Mario Redondo Llenas habló este martes a su salida del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, luego de cumplir una condena de 30 años de prisión por el asesinato de su primo, José Rafael Llenas Aybar, ocurrido en 1996.
Durante un breve encuentro con la prensa en las afueras de Najayo, Redondo Llenas aseguró que no tenía intención de evadir a los medios y que ofrecería unas palabras antes de responder posibles preguntas.
En su intervención, estructuró su mensaje en tres ideas principales: arrepentimiento, respeto y vocación de servicio.
Expresó que su arrepentimiento “no es algo nuevo”, señalando que durante todos estos años ha pedido perdón a Dios de manera constante como una forma de sobrellevar el peso de su conciencia.
Asimismo, reiteró sus disculpas a su familia, a las víctimas directas de sus actos y a la sociedad en general.
El exconvicto manifestó respeto por el dolor causado, por quienes sufrieron las consecuencias de sus acciones y por las instituciones que, según dijo, actuaron en respuesta a la exigencia de justicia.
En ese sentido, afirmó que sale en libertad con una vocación de servicio, con la esperanza de que el tiempo vivido en prisión no haya sido en vano.
Indicó que durante su reclusión reflexionó profundamente sobre sus actos y trabajó en su transformación personal.
Redondo Llenas explicó que participó en procesos educativos dentro del sistema penitenciario, desde programas de alfabetización hasta estudios universitarios.
Señaló que se desempeñó como estudiante, facilitador y guía para otros internos, además de involucrarse en labores agrícolas, donde encontró sentido en el trabajo productivo.
Agregó que completó estudios en Derecho, así como formación en otras áreas académicas.
No obstante, enfatizó que estos logros no borran el daño causado ni pretenden justificarlo, sino que evidencian un proceso de cambio.
Reconoció que no existe una forma de reparar completamente lo ocurrido, pero aseguró que asume el compromiso de vivir desde la responsabilidad y el servicio.
Reseña El Día que ese contexto, indicó que aspira a colaborar en espacios académicos, profesionales e institucionales donde su experiencia pueda aportar a la mejora del sistema penitenciario y a la sociedad.
Finalmente, agradeció a las personas que lo acompañaron durante su proceso, incluyendo familiares, educadores, personal penitenciario y comunidades de fe, destacando que su apoyo fue clave en su proceso de transformación.
“Estoy aquí con respeto, humildad y disposición de escuchar, responder y seguir aprendiendo”, concluyó.
Declaración pública de Mario Redondo Llenas al salir de prisión:
Hoy, al cumplir una condena de 30 años, me presento ante ustedes con tres ideas esenciales: arrepentimiento, respeto y vocación de servicio.
Lo primero que quiero expresar es mi arrepentimiento profundo.
No es algo nuevo en mí, frente a Dios, cada día, pido perdón. Así lo he hecho durante todos estos años.
Esta es la única herramienta que me ha permitido llevar la carga de conciencia, por los hechos que cometí.
Hoy, nuevamente pido perdón a mi familia, víctimas directas de mis hechos y a la sociedad afectada por mi comportamiento.
Quiero dejar claro mi respeto absoluto.
Respeto por el dolor que he causado, respeto por quienes han sufrido las consecuencias de mis actos, respeto por las instituciones y por la sociedad que legítimamente exigió justicia.
Hoy afirmo mi vocación de servicio.
Me coloco frente a todos, con la esperanza de que el tiempo vivido, lo aprendido, lo pensado, lo reflexionado y lo practicado en los centros penitenciarios donde he estado recluido, no haya sido en vano.
Lo que hoy siento no se representa con palabras, el carácter infinito del agradecimiento por lo que este proceso ha construido en mí y cómo lo siento, será evidenciado con mi conducta, que a partir de ahora intentaré que sea la manifestación concreta del compromiso de ayudar a reparar el daño causado, apoyando a los privados de libertad en sus procesos de re-educación.
Durante estas tres décadas, mi vida ha estado marcada por el esfuerzo constante de transformación:
Participé en procesos educativos desde la alfabetización hasta el nivel universitario;
Serví como estudiante, como facilitador y como guía de mis compañeros;
Trabajé en proyectos agrícolas, donde encontré sentido en el trabajo productivo;
Fui testigo de la evolución del sistema penitenciario y del impacto de la educación dentro de él;
Completé estudios en derecho y formación técnica agropecuaria.
Nada de esto borra el daño causado. No lo pretende, pero sí evidencia que el tiempo puede ser utilizado para construir, para reflexionar y para cambiar.
Hoy salgo convencido de que no tendré una forma de reparar completamente lo ocurrido, esa es mi deuda moral permanente.
Aún con esa carga, elijo vivir desde el servicio y la responsabilidad.
Luego, cuando el tiempo y las circunstancias lo permitan, me pondré a disposición de los espacios académicos, profesionales e institucionales que consideren que mi historia, la historia completa, puede aportar herramientas para construir mecanismos que ayuden a mejorar el sistema y con ello a la sociedad.
A las autoridades y al sistema penitenciario, mi respeto y reconocimiento.
Agradezco a quienes me acompañaron en este proceso: familia, educadores, personal penitenciario, comunidades de fé y todas las personas que creyeron en la posibilidad de cambio.
Estoy aquí, con respeto, humildad y disposición de escuchar, responder y seguir aprendiendo.
Mario José Redondo Llenas
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