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Opinion

INACOM, peligro silencioso

Una nueva propuesta de ley en RD que dice defender la libertad de expresión, pero que en realidad la acorrala y amenaza con convertir esa libertad en una ilusión jurídica: regulada, controlada y castigada. ¿estamos frente al fin de la prensa libre y del derecho a disentir?

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Escrito por Pavel De Camps Vargas.-En la historia de los pueblos, pocas conquistas han sido tan esenciales como la libertad de expresión.

No es solo un derecho; es el pilar que sostiene a la democracia, el oxígeno que permite que las ideas respiren y el escudo que protege al ciudadano frente al poder.

Pero cuando ese derecho comienza a ser definido, limitado y condicionado por quienes gobiernan, ya no estamos hablando de libertad: estamos hablando de censura institucionalizada.

Y eso es exactamente lo que se cierne sobre República Dominicana con el llamado Proyecto de Ley Orgánica sobre Libertad de Expresión y Medios Audiovisuales, que ya se discute, es en apariencia, un avance democrático.

Pero bajo su fachada jurídica, esconde una arquitectura de control, censura disfrazada de regulación y poder absoluto concentrado en manos del Estado.

Si no se detiene a tiempo, puede convertirse en el mayor retroceso a las libertades públicas desde la caída de la dictadura de Trujillo.

Un órgano “autónomo”… con collar presidencial o un árbitro al servicio del poder
La creación del Instituto Nacional de Comunicación (INACOM) es uno de los núcleos más peligrosos del proyecto.

Aunque se presenta como “autónomo”, su dirección es nombrada directamente por el presidente de la República.

Así, el control de los medios se concentra en un órgano politizado, con autoridad para multar, suspender y regular contenidos a su antojo.

Esto no es libertad. Esto es centralizar el pensamiento, uniformar el discurso, y castigar la disidencia.

Y cuando el árbitro depende del equipo que juega, el resultado siempre está amañado y no es un garante de derechos, es un instrumento potencial de censura política.

Su dirección ejecutiva es designada directamente por el presidente de la República, y su consejo directivo nace de ternas también enviadas por el Poder Ejecutivo (Art. 38).

¿Cómo puede ser imparcial un órgano cuya existencia depende del poder político?

Esto rompe con cualquier principio de independencia institucional. El árbitro de la expresión pública y digital queda subordinado a los intereses del gobierno de turno.

Sanciones desproporcionadas y ambiguas: la mordaza moderna disfrazadas de moral pública
Uno de los aspectos más alarmantes es la amplitud de los motivos por los que un medio puede ser sancionado. Basta con que se “vulnere la dignidad humana”, se “ofenda la moral” o se “atente contra el orden público”.

¿Quién define qué es moral? ¿Quién decide qué es ofensivo?
En manos de un poder intolerante, cualquier verdad puede ser considerada una afrenta. La ley permite suspender medios hasta por 90 días y aplicar multas exorbitantes. Esto no solo castiga el error: castiga la opinión, la crítica y la investigación periodística.

Es la creación legal de una mordaza selectiva.

La ley otorga al INACOM poder para suspender medios de comunicación hasta por 90 días y aplicar multas de hasta 200 salarios mínimos por contenidos que «vulneren la dignidad humana» o afecten a menores (Art. 65). ¿Quién define qué es “vulnerar la dignidad”? ¿Bajo qué criterios objetivos? Nadie lo sabe.

Este tipo de redacción ambigua es peligrosa. Porque hoy puede usarse contra un mensaje ofensivo, pero mañana contra una denuncia legítima, una sátira política o un artículo incómodo para el poder.

Multas, suspensiones y persecución por “reincidencia”
Un medio puede ser castigado no solo por lo que publique, sino por haber sido sancionado antes.

Es decir, el castigo se agrava por el historial, no por el contenido. Esto convierte la libertad de expresión en un privilegio condicionado, no en un derecho garantizado.

Supervisión de espectáculos públicos: censura artística institucionalizada
El Art. 53 permite que el INACOM censure conciertos, obras teatrales y espectáculos presenciales si considera que «atentan contra la dignidad o el orden público».

Este lenguaje abre las puertas a un control cultural inaceptable, donde una canción, una obra o una crítica social puede ser silenciada por razones morales o ideológicas.

Estamos hablando de una ley que da al Estado el poder de decidir qué arte puede o no puede ver el pueblo. Una reminiscencia peligrosa de los tiempos más oscuros.

La trampa digital: redes sociales bajo control y vigilancia estatal
La regulación que impone la ley sobre plataformas digitales es un espejismo. Exige transparencia, sí, pero a cambio de someterlas al control del Estado.

Las obliga a tener representación legal en el país, a rendir cuentas, a justificar cada moderación.

Esto abre la puerta a una vigilancia ideológica, donde el usuario será observado, el algoritmo será cuestionado, y el contenido que critique al poder será lentamente eliminado del debate.

Además la ley obligará a las redes sociales, buscadores y otras plataformas con más del 10% de usuarios dominicanos a tener representación legal local, rendir cuentas de sus algoritmos y justificar públicamente cualquier moderación de contenidos (Art. 19 al 24).

Aunque parezca un avance, es un arma de doble filo: se puede usar para coaccionar a las plataformas o amedrentar a sus usuarios.

Además, se impone una lógica de “aprobación estatal” que transforma el espacio digital en un territorio vigilado. Un “Gran Hermano” disfrazado de transparencia.

Nos trae a la memoria el libro El libro que habla del «Gran Hermano» es la novela distópica ,«1984» de George Orwell publicada en 1949.

En esta novela, el Gran Hermano es el líder y símbolo de un estado totalitario llamado Oceanía, donde el partido gobernante ejerce un control absoluto sobre la vida de sus habitantes.

El derecho a desindexar: el borrado selectivo de la historia
Bajo el pretexto del derecho al olvido, la ley permite que se ordene la eliminación de contenido en internet si “afecta la dignidad”. Aunque parezca justo, es un camino directo a la manipulación de la memoria colectiva.

¿Hasta dónde puede llegar un político corrupto para borrar reportajes incómodos? ¿podrá una figura pública eliminar de la red toda crítica bajo el argumento de daño moral?

El Art. 23 permite que los ciudadanos pidan a la justicia que se borren contenidos de internet si afectan su dignidad.

En principio, suena razonable, pero en la práctica, puede ser la antesala del borrado sistemático de información pública, histórica o comprometedora para figuras poderosas.

Si se deja al criterio de jueces presionables o parcializados, la verdad podría ser eliminada de la red, legalmente. En nombre de la dignidad, podríamos estar construyendo un sistema legal para eliminar la verdad incómoda.

La entrada en vigencia de esta propuesta de ley, cualquier video o publicación del pasado de un periodismo de investigación tendrá que ser eliminado, ya que la ley permite que se ordene la eliminación de contenido en internet si “afecta la dignidad” de cualquier político que fue señalado de corrupto y que no fue condenado por un juez en un tribunal o mas bien fue descargado de los casos imputados.

La frase “Donde se queman libros, se terminan quemando personas” de Heinrich Heine. es una advertencia sobre la conexión entre la censura y la represión. Indica que la destrucción de la información y las ideas libres eventualmente lleva a la persecución y poder solicitar formalmente la eliminación total.

La cita de George Orwell «La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír» se refiere a la importancia de poder expresar ideas que pueden ser incómodas, contrarias o no populares, como parte fundamental de la libertad de expresión.

Es decir, no se trata sólo de expresar lo que es cómodo o aceptado, sino también de decir lo que no se quiere escuchar.

Esto nos deja muy claro «Cuando la libertad de expresión es regulada por el poder, deja de ser libertad y se convierte en privilegio» destaca un punto crucial: la libertad de expresión no es una concesión del poder, sino un derecho inherente a todo ser humano.

La regulación por el poder puede restringir la expresión y transformarla en un privilegio concedido, en lugar de un derecho universal, ya que los dominicanos no somos una sociedad dividida por castas.

Una ley que no protege, sino que condiciona
Quieren hacernos creer que esta ley moderniza la comunicación, pero en realidad la pone bajo vigilancia.

Quieren hacernos creer que es una garantía de derechos, pero en realidad otorga al Estado el poder de decidir qué se puede decir y qué no.

Quieren hacernos creer que todo será más justo, pero sólo será más silencioso.

Silenciamiento disfrazado de protección de menores
Muchos artículos justifican restricciones bajo la protección de la infancia. Pero esta excusa ya ha sido utilizada históricamente por regímenes autoritarios para vetar libros, censurar películas, eliminar canciones y perseguir artistas.

La niñez debe ser protegida, sí. Pero no a costa de crear una legislación tan amplia que permita aplastar el debate social, político y cultural bajo el pretexto de moral pública.

La gran pregunta que debemos hacernos como país y sobre todo como dominicanos ¿ estás dispuesto a vivir en una democracia donde sólo puedes hablar si el Estado te lo permite?
¿ estás dispuesto a entregar tu derecho a opinar, a criticar, a disentir, por una falsa sensación de “orden” y “moral”? ¿ o vas a defender tu voz antes de que te la quiten, legalmente, en nombre del “bien común”?

No nos dejemos engañar: este proyecto de ley no es una celebración de la libertad de expresión, es su domesticación.

Bajo un lenguaje técnico y aparentemente progresista, se oculta un sistema legal que habilita el control político, la censura preventiva y la autocensura forzada.

En una democracia madura, la libertad de expresión no se regula, se garantiza. Esta ley, tal como está redactada, debilita la democracia, intimida al periodismo y transforma el disenso en infracción.

Nos comenta la magistrada y profesora de comunicación Somnia Vargas Tejada “Cuando la libertad de expresión es regulada por el poder, deja de ser libertad y se convierte en privilegio”, ningún gremio de periodista, de medio de comunicación, de radiodifusores, del periodismo independiente o asociaciones de comunicadores, etc. debe delegar sus derecho de quien debe representarlo.

El poder político no debe intervenir en derechos que no le competen, ya que eso es intromisión y aplicación de poder superados después de la caída de Trujillo.

Recuerde muy bien esto, la libertad de expresión no se defiende cuando ya es tarde, se defiende hoy.

Porque una vez que se silencia una voz, el silencio se vuelve costumbre…y cuando la costumbre se normaliza, la democracia muere sin que nadie escuche su último grito.

Opinion

Prepara el ambiente

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Preparar el ambiente no solamente significa organizar el espacio físico donde operas y convives, sino que además supone organizar el contexto que te rodea por medio de la creación de un clima favorable, en el que las circunstancias que sobrevengan te empujen estratégicamente en la dirección que quieres avanzar.

Si bien es cierto que el espacio físico debe estar en armonía con limpieza y orden porque es una de las medidas más saludables para cultivar la salud mental, no es menos cierto que este predicamento también se extiende al concepto de ir trabajando el entorno cuando hay una decisión importante que tomar.

La organización es aliada de la paz a razón de que te da certeza de cara a los pasos que tienes que dar, al tiempo que te indica qué esperar en función de las decisiones que tomaste o vayas a tomar.

Igual cuando se avecina una crisis y puedes avizorarla, las posibilidades de salir bien parado de la misma son mucho mayores cuando te planificas por aquello de que guerra avisada no mata soldado.

Cuando viene una crisis prevenida, puedes hacerle frente por medio de la preparación del ambiente de forma tal que disminuya su impacto lo más posible e incluso lograr que se convierta en oportunidad por medio de medidas que la vuelquen a tu favor.

Conozco políticos que han desarrollado una pasmosa habilidad para sacar provecho de las crisis, tornándolas en oportunidad.

De hecho, cuando hay una situación de dificultad, en lugar de estresarse, se entusiasman porque saben que viene un momento en el que se pueden crecer.

Ello así porque se han preparado para las crisis y sus estrategias de comunicación y línea de acción son articuladas en aras de prevenirlas, pero también se equipan con herramientas funcionales para afrontarlas con una contingencia efectiva y probada.

Una vez has logrado perfeccionar la práctica de tornar a favor lo que viene en tu contra, con el tiempo también te haces experto creando coyunturas que propicien golpes de efecto, que no son más que olas que te empujan hacia tu meta.

Que la inspiración nos encuentre trabajando
Siempre digo que lo ideal es que la suerte o la inspiración nos encuentre trabajando, ya que es como sacamos mejor provecho a esos empujones de productividad propia de la inspiración.

El mismo principio aplica en términos de manejo de crisis, a partir de que cuando llegue nos encuentre trabajando en los planes de contingencia y previsión que se deben tener para afrontarla de manera preventiva.

Como leí en alguna ocasión: “Preparar el ambiente es sembrar silencio, orden y propósito antes de que llegue la acción”, lo que propicia que con facilidad podamos prosperar ante una situación difícil, teniendo la calma como aliada y el orden como sostén, para propiciar una mente más clara.

Por ello quiero plasmar esta frase que a veces escucho la cual reza de que “Cuando el entorno está bien preparado, las personas florecen sin darse cuenta”, queriendo decir que si quieres crecer haz del orden físico, emocional y espiritual tu mayor aliado, dado que ello atrae sólo cosas buenas a tu vida, y finalizo con este bello predicamento “quien cuida el ambiente cuida el proceso”.

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Opinion

Ciberataques en República Dominicana

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El día que las alarmas sonaron en RD, al mediodía del 20 de septiembre de 2025, los servidores del Ministerio de Defensa dominicano comenzaron a registrar un flujo descomunal de solicitudes.

Los portales mide.gob.do y c5iffaa.gob.do eran blanco de un ataque de denegación de servicio (DDoS): una avalancha de tráfico diseñada para tumbarlos, saturar sus defensas y probar su resistencia.

El comunicado oficial fue inmediato: el ataque había sido contenido, no hubo robo de datos ni accesos indebidos.

El sistema, aunque bajo presión, se mantuvo en pie. Fin de la historia, según las autoridades.

Pero la verdadera noticia no está en la nota de prensa que quiso tranquilizar al país. Está en lo que este episodio revela:

República Dominicana ya forma parte de un tablero global de ciberataques donde los adversarios juegan con paciencia, precisión y ambición.

El enemigo que no duerme
El Threat Hunting Report 2025 de CrowdStrike retrata con crudeza el escenario:

● Ocho de cada diez intrusiones globales (81 %) ya no usan malware. Son ataques silenciosos, interactivos, ejecutados por humanos en tiempo real.

● El cibercrimen domina el panorama: el 73 % de las intrusiones busca beneficios económicos, pero el sector gubernamental vio un aumento del 185 % en ataques selectivos en el último año.

● La nube es un campo de batalla: los ataques a entornos en la nube crecieron un 136 % en 2025 respecto a 2024.

● China se mueve con precisión: aumentó un 40 % sus operaciones en la nube, combinando espionaje y control estratégico.

● El phishing de voz (vishing) se dispara: en apenas seis meses de 2025 ya superó el total de 2024, explotando la ingenuidad humana como el acceso más fácil.

El informe también confirma algo más inquietante: los adversarios usan inteligencia artificial generativa para redactar correos de phishing perfectos, crear identidades falsas en redes sociales e incluso producir deepfakes convincentes.

¿Por qué importa aquí?
En 2022, más de una decena de portales estatales dominicanos fueron alterados por defacements (es un tipo de ciberataque en el que un atacante, o «defacer», obtiene acceso no autorizado a un sitio web para modificar su apariencia y contenido, alterando la página con mensajes, imágenes o propaganda). Entonces se dijo que no había riesgo porque eran páginas “informativas”.

Tres años después, el blanco fue el Ministerio de Defensa. La escala es distinta y el mensaje también: la vulnerabilidad no es teórica, es real.

El ataque del 20 de septiembre puede haber sido apenas un ensayo. Los expertos lo saben: antes de un golpe mayor, los adversarios tantean defensas, miden tiempos de respuesta y almacenan información para futuros movimientos.

Si un día el objetivo no es un portal web, sino el sistema tributario, el padrón electoral, la Tesorería Nacional o la red eléctrica, ¿responderemos con la misma calma con que se redactó el último comunicado?

Adversarios con nombres y métodos
Los informes internacionales no hablan de fantasmas, sino de actores con rostro y estrategia:

● GLACIAL PANDA (China): especialista en infiltraciones prolongadas en telecomunicaciones, recolectando registros de llamadas y datos sensibles.

● CHARMING KITTEN (Irán): experto en campañas de phishing con IA, capaz de imitar correos y estilos de comunicación auténticos.

● EMBER BEAR (Rusia): detrás de operaciones de desinformación masiva y manipulación narrativa.

● FAMOUS CHOLLIMA (Corea del Norte): coloca falsos programadores en empresas extranjeras, apoyándose en herramientas de IA para mantener su fachada.
Estos grupos actúan como ejércitos invisibles, cruzando fronteras sin necesidad de soldados ni armas físicas. Y ya están en nuestro radar.

Lo que exige el país
Un ataque contenido no es un triunfo definitivo, es apenas un aviso. Para que no se repita la complacencia, el Estado dominicano debe:

1. Publicar un informe técnico transparente: con cifras, orígenes y mecanismos de mitigación.

2. Aprobar una Ley Nacional de Ciberseguridad que defina responsabilidades y sanciones más fuertes.

3. Blindar la infraestructura crítica (electricidad, salud, finanzas, telecomunicaciones) con estándares internacionales.

4. Adoptar defensa basada en IA, porque los adversarios ya la usan para atacar.

5. Formar talento local en ciberseguridad avanzada, creando un ejército digital capaz de anticipar y no solo responder.

6. Educar al ciudadano común: ningún firewall resiste un clic ingenuo en un correo falso.

La nueva frontera
La República Dominicana ha sido puesta a prueba. Resistió un primer golpe. Pero la pregunta no es si habrá un segundo, sino cuándo y con qué fuerza.

La guerra invisible ya tocó nuestra puerta. Y en ella no hay trincheras ni batallones, solo firewalls, credenciales seguras, talento humano y voluntad política.

La defensa del país ya no se mide solo en kilómetros de frontera o en blindados de acero, sino en líneas de código, servidores en la nube y decisiones estratégicas.

La elección es simple y urgente: nos preparamos con transparencia y ambición, o nos convertimos en un blanco fácil en el mapa global de los adversarios digitales.

La decisión debemos tomar en conjunto, ya que para esto se necesitan los recursos necesarios y es una inversión inteligente que todos debemos apoyar.

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