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Reportaje Huesped

La economía dominicana crece pero hay mucha gente que todavía «ca..» en letrinas

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MARIELA MEJÍA/DIARIO LIBRE. El crecimiento económico de la República Dominicana en los últimos 25 años ha sido uno de los más fuertes en América Latina y el Caribe, afirma el Banco Mundial. El año pasado fue de 4.6 % y la proyección es que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca cerca del 5 % este 2018.

Pero esas cifras no han evitado que Miladys Florián, allá en Tábara Abajo de la provincia Azua, salga de su casa al patio si llueve, hace frío o deba alumbrarse con una linterna, para hacer sus necesidades sanitarias en una letrina.

“Bueno, hija, qué vamo’ a hacer (…) Hay que ser conforme”, dice Florián, de 66 años, a la periodista de Diario Libre cuando conversan sobre la diferencia de su baño con “los de la capital”.

En su patio, en el interior de una caseta de zinc, hay una taza de inodoro sin tanque para almacenar agua. Las heces y la orina caen al vacío. Un tubo en el exterior que sale a la superficie libera el hedor.

Es la segunda letrina que la familia levanta para el uso de todos en las dos décadas que lleva residiendo en el lugar. En 2012 se clausuró la vieja y sellaron el hoyo de 18 pies de profundidad porque se llenó.

Una fundación católica le ayudó a construir la de ahora. Al esposo de Florián, de 65 años, le tomó como tres días cavar los 22 pies de la nueva.

La familia ha pensado construir un sanitario convencional en el interior del hogar pero los medicamentos para controlar el azúcar y la presión de Florián se llevan parte de sus ingresos económicos.

Cuando el costo de construir una letrina con taza de inodoro llega hasta los RD$23,000, un baño con inodoro, lavamanos y pileta, va entre los RD$50,000 y RD$100,000.

De 562 hogares en Tábara Abajo, el 73 % disponía de letrinas con losa o piso y tubo de ventilación, según compila una base de datos recabada entre 2014 y 2018 por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa). La vecina de Florián tiene una pero en peor estado.

Está protegida con una oxidada y destartalada caseta de zinc y, a diferencia de la de Florián, la sentadera es un montículo circular hecho de cemento, de pocas pulgadas de alto.

Del levantamiento realizado por el Inapa en una muestra de comunidades rurales, se facilitó a Diario Libre de lo encontrado en las provincias Azua, San Pedro de Macorís, Bahoruco, Barahona, Dajabón, Duarte, El Seibo, Elías Piña, Hato Mayor Hermanas Mirabal, Independencia La Altagracia, La Vega, Montecristi y Monte Plata, y el Distrito Nacional. De 55,761 hogares, se contó que el 56 % tenía una letrina, algunas mejoradas con ventilación y otras más encerradas y malolientas.

En el Inapa se reportó que en el sector capitalino Los Praditos hay hogares cuyo sanitario es una taza de inodoro pero la descarga es al vacío, como las letrinas. Lo mismo ocurre en El Dique, en Santo Domingo Este, un barrio ubicado a orillas del río Ozama donde se diagnosticaron casos de cólera en un brote detectado en el país en 2010.

En un estrecho callejón de El Dique hay una pequeña sala de tareas donde la profesora a cargo improvisó una letrina en un estrecho cuadrante dentro del salón de clases, que descarga al subsuelo. Al frente del centro escolar hay una vivienda que tiene una taza de inodoro cuyas descargas corren por un tubo con salida a una cañada o canal que desemboca en el río Ozama.

“En nuestro país los sectores crecen y después es que el Gobierno interviene y ellos hacen las cosas según sus recursos, es más barato para muchos simplemente tener una letrina”, dice Carlos Perkings, de la Fundación Ozama RD Verde.

Solo el 18 % de las viviendas censadas por el Inapa tenía un inodoro con descarga hidráulica. Se encontró también que muchos hogares no cuentan con ningún sistema de saneamiento y sus habitantes defecan al aire libre.

Esta práctica se verificó en pueblos cercanos a la capital, ubicados entre Guerra y Bayaguana, otros son de El Seibo, Elías Piña, Hato Mayor, San Pedro de Macorís, y otras provincias. Ocurre en comunidades habitadas solo por criollos y en bateyes de mayoría haitiana.

La Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar 2016) estimó que 2.5 % de la población del país no tiene servicio sanitario.

En uno de sus informes se destaca que el hecho de disponer de letrinas, algunas muy precarias, con solamente una plancha de hormigón, si bien aíslan los deshechos, no dejan de ser fuente de contaminación.

Si no cuentan con respiraderos, conservan mal olor y atraen moscas, y pueden ser vectores de enfermedades que se reproducen en los huecos.

Para la Enhogar aplicada en 2006, el 21 % de los domicilios en el país usaba una letrina privada con cajón y 8.5 % una compartida con cajón, siendo más usual en la zona rural. Para la versión 2016 de la misma encuesta el porcentaje se redujo a 9.6 % y 5.1 % respectivamente.

En 2006 apenas el 56.2 % tenía inodoro privado y en 2016 subió a 76 %.

“En el tema de excretas es donde uno puede argumentar que mayor progreso ha habido porque la proporción de sanitarios ha aumentado”, dice el economista Pavel Isa, especialista en desarrollo humano.

“Pero todavía la brecha que queda son brechas duras, es decir, la población rural es la que tiene menos disponibilidad y la población más pobre. Lo otro es que, si no tienes sistema de agua disponible, aunque tú tengas sanitarios, aunque digas que tienes sanitario, el sanitario no funciona bien si no tienes agua corriente”.

En 2015 el Ministerio de Economía estimaba que el 76 % de las viviendas tenía acceso a agua potable, el porcentaje aumentó y hoy se considera que solo el 20 % de la población carece de cobertura de agua potable.

Si se desagrega por zona de residencia, la población urbana que disfruta de agua potable pasó de 83.2 % en 2012 a 87 % en 2016, y la rural de 51.7 % a 61.8 % en el mismo período, informó el ministro de Economía Isidoro Santana.

En una época en la que se habla de colonizar marte y construir carros voladores, el 7.93 % (aproximadamente 4.1 millones de personas) en Centroamérica y República Dominicana carecen de un sistema básico de saneamiento.

La cifra la reporta el Foro Centroamericano y República Dominicana de Agua Potable y Saneamiento que también registra que apenas el 32.42 % (16.9 millones) tiene acceso a un sistema de alcantarillado, generalmente localizados en las zonas urbanas.

“Hay que elevar el nivel de inversión en agua (y alcantarillado) y eso ha sido descuidado de manera importante a lo largo de los últimos años”, dice el economista Isa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que un saneamiento deficiente va asociado a la transmisión de enfermedades como el cólera, la diarrea, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis.

El año pasado, en la Región de las Américas, se notificaron más de 13,500 casos sospechosos de cólera en toda la isla La Española, 99 % de estos en Haití, reporta en un boletín la Dirección General de Epidemiología de Salud Pública.

A pesar de que se registró la incidencia más baja desde octubre de 2010, la OMS recomendó a los Estados Miembros (entre estos la República Dominicana) que se continúen los esfuerzos para garantizar condiciones adecuadas de saneamiento básico y acceso al agua potable para reducir el impacto del cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua.

El Observatorio Político Dominicano destaca que los sistemas de alcantarillado del país son obsoletos, en su mayoría construidos durante la dictadura de Rafael L. Trujillo (1930-1961).

En el Gran Santo Domingo, donde viven más de 3 millones de habitantes, solo hay una cobertura de alcantarillado sanitario de 18 %, de acuerdo con la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd).

La ausencia de un adecuado servicio de alcantarillado ha motivado a que la población disponga de sus desechos a través de pozos sépticos y filtrantes que pueden contaminar el subsuelo.

Cuando se excava para construir el hoyo de una letrina se corre el riesgo de llegar a una corriente de agua subterránea y contaminarla. Si se defeca al aire libre, las bacterias pueden alcanzar aguas cercanas y también comprometerlas.

El director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indhri), Olgo Fernández, informó a Diario Libre que el año pasado se detectó una amenaza de contaminación en el canal de riego Marcos A. Cabral de la provincia Peravia.

Cuando se investigó, se determinó que provenía de familias haitianas residentes en la ribera que defecaban a cielo abierto y en letrinas. Con ayuda de la fuerza militar, se eliminaron las letrinas, informó el funcionario, y se formaron 27 comités de vigilancia en todo el trayecto del canal (34 kilómetros).

“La construcción de letrinas es incompatible con la construcción de pozos de agua para consumo humano o para producción agrícola”, afirma Fernández.

Según reporta el Indhri, las aguas subterráneas representan el 60 % de la disponibilidad de los recursos hídricos en el país.

Al no disponerse de estudios recientes terminados sobre la pureza en general de las aguas subterráneas del país, la Caasd facilitó a Diario Libre análisis de pozos de 50 puntos específicos de Santo Domingo.

En las pruebas se midió la presencia de bacterias coliformes fecales, que se encuentran en los intestinos y excrementos humanos y animales. Estas se toman como parámetro en indicadores de pruebas de agua porque su existencia puede causar enfermedades.

Los resultados en su mayoría fueron negativos, pero los positivos fueron considerables. Cuando la norma establece un máximo de 3 NMP/100 ml de coliformes fecales, en una salida de pozo en Herrera, en Santo Domingo Oeste, se midió en enero del presente año 2,400 NMP/100 ml.

Otro análisis hecho en marzo a aguas subterráneas próximas al municipio Guerra en Santo Domingo Este, encontró 430,000 NMP/100 ml de coliformes fecales. En abril se midió en un pozo en El Millón, del Distrito Nacional 460 NMP/100 ml de las mismas bacterias.

En las aguas superficiales también se han encontrado valores que sobrepasan los parámetros. Cuando la norma en este caso establece un máximo de 400 NMP/100 ml de coliformes fecales, del Laboratorio de Calidad de Agua del Indrhi midieron en febrero del año pasado 24,000 en el río Jimenoa, por el puente de la carretera Jarabacoa.

Asimismo, midieron 4,900 NMP/100 ml en el río Yaque del Norte, a la altura de la Ciénaga de Manabao; 3,300 en el río Jimenoa, por Pozo Bajito y 2,300 en el Arroyo Los Dajaos, en Arroyo Dulce.

Aunque lo ideal es que se construyan sistemas sanitarios formales, en 2014 el Ministerio Administrativo de la Presidencia entregó RD$4,600,000 para la construcción de 2,500 letrinas dentro de un programa de saneamiento ambiental de la Fundación de Desarrollo Azua, San Juan y Elías Piña (Fundasep).

El diácono Juan Boció Cabral, coordinador del Departamento de Desarrollo Comunitario de la Fundasep, cuenta que para 1992 se determinó que 60,000 hogares de Azua, San Juan y Elías Piña no tenían sanitario.

En 27 años se desarrollaron proyectos de saneamiento; solo la fundación ha construido 18,000. Él estima que la cifra de 60,000 se redujo a 12,000, recurriendo muchos de ese restante a defecar al aire libre.

Boció defiende la necesidad de construir letrinas pese a las críticas que puede generar en las grandes ciudades. “A veces es muy fácil si tú tienes tu solución dada comentar los problemas del otro como que no son nada.

La realidad por la que nosotros pasamos cuando vamos a las comunidades, de lomas sobre todo, es tremenda porque no tienen dónde hacer sus necesidades.

«Hay una realidad de pobreza en nuestras comunidades que realmente contradice muchos numeritos”, dice.

El diácono reporta que tiene solicitudes de comunidades que se aproximan a las 4,000 para que les construyan sanitarios o letrinas.

“Los sistemas sanitarios del Estado solamente abarcan algunas ciudades, los cascos urbanos principales, las cabeceras de las provincias o de los municipios, pero después de las comunidades no tienen ningún sistema que les pueda permitir defecar o echar los desechos, entonces tienen que ser a través de letrinas”, afirma.

Cuando se mantiene la letrina como opción, hay diseños ecológicos amigables al medioambiente, que además permiten aprovechar los excrementos como abono.

“Pero a la gente no le gustan”, lamenta Esther Reyes, del departamento de Desarrollo Rural del Inapa (conozca más sobre esto en el siguiente reportaje).

“Aquí hay un rezago en cuanto al saneamiento”, dice Reyes. “Hay como cinco proyectos de alcantarillado en construcción y en la CAASD también”.

Se refiere a unos proyectos en San Cristóbal, Villa Vásquez, Montecristi, Azua, San José de Ocoa y Neiba que comprenden la construcción de redes de alcantarillado sanitario para beneficiar a una población de 309,000 habitantes hasta el año 2038.

“Hay necesidad de invertir más en agua”, dice el economista Isa, “y el Estado tiene que tener más recursos; para eso tendríamos que sanear el gasto público, reducir la corrupción, reducir las ineficiencias y elevar las recaudaciones”.

 

 

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Dalton Herrera: Hipótesis que persigue el suicidio del presidente Antonio Guzmán

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POR DALTON HERRERA/LISTIN DIARIO.-A 38 años del suicidio del presidente Antonio Guzmán, una de las hipótesis que se tejieron en torno a su muerte fue la preocupación que este tenía hacia su compañero del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Salvador Jorge Blanco, quien había sido electo presidente de la República en mayo de 1982.

De acuerdo al libro “Memorias de un cortesano de la Era de Trujillo”, el presidente Joaquín Balaguer reveló que en enero de 1982, cuatro meses antes de las elecciones generales, se reunió “discretamente” con el entonces Jefe del Estado y su familia, en la Casa Presidencial de Sans Soucí, y que estando solos, entre otras cosas íntimas, el presidente Guzmán le expuso su preocupación por los posibles resultados de las elecciones del siguiente 16 de mayo, porque “le atormentaba sobre todo la posibilidad del triunfo en esa consulta electoral del doctor Salvador Jorge Blanco”.

Según relatos de la época, Guzmán penetró a su baño privado del Palacio Nacional en la madrugada del 4 de julio de ese año y cerró la puerta por dentro, sus ayudantes militares se preocuparon por la tardanza del mandatario, y fue el umbral de lo que se difundiría como un trágico suceso que consternó a la sociedad dominicana.

En su gestión afloraron las voces y los matices políticos diversos.

El periodista Carlos Cepeda, en su libro: “Los que mataron a Antonio Guzmán”, afirmó que el gobernante estaba decepcionado y que entró en una profunda depresión luego de que Jorge Blanco ganó las elecciones.

“Estaba decepcionado por las traiciones y las lacras existentes en la política vernácula, entre otras cosas”, aseguró Cepeda.

Sin embargo, hasta el momento no hay conclusiones médicas, científica, familiar, política, ni social.

Todo lo han dejado al decir y a la especulación de historiadores, cronistas, periodistas e investigadores.

Balaguer afirmó que el presidente Guzmán fue víctima, en los días que precedieron a su suicidio, de un desequilibrio emocional que adquirió finalmente en él carácter de crisis depresiva.

La noche en que se quitó la vida con su propia pistola había hecho comparecer a su presencia al Secretario de las Fuerzas Armadas, general Mario Imbert McGregor.

Durante su gobierno (1978-1982), Guzmán fomentó el respeto a las libertades públicas, por lo que se le valora como el forjador de la democracia dominicana.

En los dos primeros meses, promulgó la Ley de Amnistía, por la cual obtuvieron la libertad centenares de presos políticos y permitió el regreso de cientos de exiliados políticos del régimen balaguerista.

Su figura
El periodista Antonio Gil escribió sobre la dimensión de Antonio Guzmán en un artículo publicado el 4 de julio de 2007, en Listín Diario.

Tras las elecciones de 1962 ganadas por el PRD, Juan Bosch designó a Guzmán secretario de Agricultura, posición en la que se mantuvo hasta que fue derrocado ese gobierno por un golpe militar el 25 de septiembre de 1963, luego de nueve meses en el poder.

El golpe militar, lejos de opacar su figura política, lo llevó a los primeros planos. Cuando estalló la guerra civil en abril de 1965, Guzmán Fernández era uno de sus líderes y se unió rápidamente a los grupos que exigían el retorno de Bosch al poder.

Por su influencia fue tomado en cuenta para integrar un gobierno provisional que pusiera fin a la guerra civil, pero a último momento fue descartado y en cambio se seleccionó a Héctor García Godoy, quien presidiría el gobierno provisional de nueve meses que organizó las elecciones del primero de junio de 1966 que ganó Joaquín Balaguer.

Tras la separación de Bosch del PRD en 1973, Guzmán y José Francisco Peña Gómez se destacaron como figuras de primer orden en ese grupo político.

En 1974 reunieron un conjunto de organizaciones políticas en el llamado Acuerdo de Santiago y Guzmán Fernández fue escogido candidato presidencial.

Una serie de confrontaciones con el gobierno de Balaguer provocaron que el Acuerdo de Santiago desistiera de participar en las elecciones de ese año y Balaguer se presentó frente a un partido minoritario al cual derrotó.

La figura de Guzmán siguió creciendo y en 1978 fue seleccionado por el PRD para encabezar otra coalición de partidos para enfrentar a Balaguer, quien llevaba doce años en el poder. Guzmán había participado en la convención perredeísta frente a Jacobo Majluta Azar, otro líder que descollaba con gran fuerza.

Las votaciones resultaban muy divididas y la convención se prolongó por días, hasta que finalmente se llegó, con la mediación de Peña Gómez, a la fórmula que daría paso a Guzmán como candidato presidencial y a Majluta como vicepresidencial. La fórmula derrotó a Balaguer.

Su gobierno
Su administración se inició en medio de dificultades económicas por las alzas en los precios del petróleo y la fuga de capitales. El peso comenzó a debilitarse y rápidamente se produjo una devaluación.

Puso especial énfasis en el incremento de los ingresos de los sectores más pobres, principalmente los empleados del Estado.

Guzmán logró sortear las dificultades, no sin antes enfrentar desórdenes en las calles por los aumentos de precios, principalmente de los combustibles.

Puso en libertad a presos políticos que estaban en las cárceles desde la administración de Balaguer tras declarar una ley de amnistía política y retiró a la mayor parte de los jefes militares que habían tenido posiciones relevantes en la administración anterior.

Datos personales
Guzmán nació en La Vega el 12 de febrero de 1911. Se casó en 1939 con Renée Klang, de la sociedad de Santiago.

Procreó tres hijos. Iván Guzmán Klang, quien se destacó como agrónomo, murió en un accidente de tránsito.

FUENTE: Listín Diario

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Quejas por la entrega aquí de remesas en pesos

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DEL LISTÍN DIARIO.-Algunas personas que re­ciben ingresos del exterior se quejan de que empresas remesadoras quieren obli­garlos a recibir pesos do­minicanos en el país, en vez de los dólares que de­positan los familiares que les envían el dinero.

Esas reclamaciones han llegado hasta la redacción de Listín Diario de varias personas que aseguran tienen constancia de que esto está ocurriendo en el mercado a pesar de que los familiares que deposi­tan las remesas piden que la entrega a destino sea en dólares y no pesos.

Una señora contó que ha vivido la experiencia en dos ocasiones en una re­conocida empresa de re­mesas en República Do­minicana. Ella relata que durante el periodo de emergencia por la pan­demia del coronavirus ha recibido dos envíos des­de Estados Unidos.

La pri­mera vez, después de una larga fila, cuando llegó su turno, la joven que le aten­dió le informó que solo podría entregarle en pesos dominicanos. “Lo siento, no tenemos dólares, ten­drá que volver luego o ir a otra sucursal”, le dijo.

En la segunda ocasión, que fue el miércoles de la semana pasada, justo cuando entró en vigencia la primera fase de la reac­tivación económica, en la misma sucursal a donde acudió la primera vez, la señora pidió el dinero en dólares, pero la respuesta fue que las papeletas que tenía de esta divisa eran viejas, dinero que al final aceptó al notar que los dó­lares estaban en buen es­tado.

Envíos a domicilio
En este tipo se servicio, las remesadoras tampoco es­tán entregando el dine­ro en dólares, pese a que el usuario insiste en que no desea el cambio de di­visa.

Un señor que regu­larmente recibe remesas, contó que otra remesadora le informó que solo pueden entregar en pesos domini­canos en los envíos a casa y que para recibirlos en dóla­res debía ir a una sucursal.

El hombre le dijo que los quería en dólares y mandó a una persona a la sucursal a buscarlos.

No obstante, para su sor­presa estando en la sucursal de la remesadora le dijeron que no podían entregar dó­lares porque quien enviaba el dinero había puesto que se lo entregaran en pesos dominicanos y que para re­cibir el efectivo en la mone­da extranjera debía hacerse el envío otra vez a Estados Unidos y quien manda de­be especificar que el desem­bolso sería en dólares.

Las quejas de otros
En la red social Twitter tam­bién se observaron las que­jas de personas que etique­taban en sus publicaciones a las remesadoras insistién­doles en que “si mi dinero llega en dólares, ¿por qué me lo quieren dar en pe­sos?”.

A este tweet, otra persona respondió: “Tienen un lío con eso no le quieren entre­gar dólares a nadie con el cuento de que están raya­dos y que el banco no los va aceptar”.

“Quien envía el dinero es quien tienen la potestad”

El Banco Central dijo a Lis­tín Diario que en el merca­do internacional, las regu­laciones establecen que el remesador (quien envía el dinero) tiene la potestad y la libertad de elegir el tipo de moneda en la que se en­trega el envío.

De acuerdo con la entidad financiera, lo que prevalece es la volun­tad del remesador de en­tregar en dólares o en pesos dominicanos, considerando la tasa de cambio vigente al momento de la entrega de las divisas.

El Banco Central explica es­to con el siguiente ejemplo: Un dominicano que trabaja en Estados Unidos quiera en­viar a un pariente en Repú­blica Dominicana US$100; lo primero que debe hacer es ir a una agencia de envío de remesas y llenar un formula­rio en el cual debe especificar con claridad si quiere que ese dinero se entregue al domini­cano en dólares o en su equi­valente pesos dominicanos, considerando la tasa de cam­bio publicada por el organis­mo financiero.

En este caso, el banco o el agente de cambio, o el agente de remesas y cam­bios tiene la obligatoriedad de entregarlos en dólares, aun­que ahí mismo en la ventani­lla el receptor de la divisa los venda a la tasa de cambio vi­gente al momento de la re­cepción de las divisas.

Respuesta de un agente
Ante las quejas de la gente de que las agencias remesa­doras no quieren entregar los envíos en dólares, el ge­rente de Comunicaciones y Relaciones Públicas de Cari­be Express y del Grupo Ca­ribe, Heddel Cordero, in­formó que esto se debe a la escasez de dólares que se registra en el mercado, por lo que en algunos casos no se le ha podido entregar demanera inmediata las re­mesas en esa moneda a los clientes.

El vocero de la institución indicó que fruto de la caí­da de los ingresos divisas a consecuencia del cierre de la economía por la pande­mia del COVID-19, desde hace cerca de un mes se ha estado experimentado un problema en la disponibili­dad de dólares, pero aclaró que esa situación no es per­manente sino que “se da de manera puntual en algunas sucursales cuando se ago­tan el monto disponible en el momento”.

Refiere que cuando ha ocurrido esa situación, no se le niega la entrega del en­vío al cliente, sino que se le da la opción de recibirlo en pesos o regresar al otro día cuando ya tengan dólares en caja.

“Lo que se hace es que se retrasa la entrega cuando se agota la divisa que tiene disponible la sucursal”, en­fatiza Cordero.

Manifestó que al caer la actividad tu­rística y el dinamismo de las exportaciones, la economía dominicana ha dejado de percibir divisas y por eso se dan niveles de escasez en el mercado.

DENUNCIAS

¿Dónde reclamar?
La Superintendencia de Bancos (SIB) es la entidad a donde se pueden hacer las reclamaciones relacio­nadas con el sistema finan­ciero de República Domi­nicana

En respuesta a este tipo de reclamaciones, la ins­titución supervisora del sistema financiero indi­có a este medio de comu­nicación que la SIB reci­be todas las denuncias o reclamaciones que tenga cualquier usuario y que le brinda una respuesta.

Los usuarios del sistema fi­nanciero pueden hacer sus reclamaciones a través de su Oficina de Protección al Usuario de los Servicios Financieros (Prousuario), departamento de la SIB, en el correo electrónico consultasprousuario@sib.gob.do.

Su objetivo es proporcio­nar servicios de atención, consultas, denuncias y re­clamaciones que requieran los usuarios de las entida­des de intermediación fi­nanciera a través de su co­rreo o teléfonos.

FUENTE: JHENERY RAMÍREZ / PATRIA REYES RODRÍGUEZ/Listín Diario

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