El presidente Luis Abinader dispuso este miércoles la clausura de actividades religiosas con el fin de cesar los contagios por el coronavirus que han aumentado en los últimos días.
Mediante el decreto 740-20 se estableció que desde el 1 al 10 de enero de 2021 cesen las actividades de las diferentes iglesias o denominaciones religiosas de todo tipo.
Las informaciones las ofreció la vicepresidenta Raquel Peña durante una rueda de prensa realizada por el Gabinete de Salud del Gobierno, en el Palacio Nacional.
A principios de junio las iglesias habían reabierto sus templos de forma parcial, luego de alrededor de dos meses cerrados para evitar la propagación del Covid-19.
Esta decisión forma parte de las nuevas disposiciones que buscan contrarrestar la propagación del coronavirus en el país.
En esta semana el país alcanzó uno de los mayores niveles de positividad diaria de las muestras procesadas del virus del Covid-19, al detectarse el martes 37.21 casos positivos por cada 100 pruebas de laboratorio realizadas, diagnosticándose 860 nuevos casos en 3,844 muestras.
Luego de que el presidente de la República, Luis Abinader, endureciera este miércoles las medidas del toque de queda para frenar la segunda ola de contagios de COVID-19, la Iglesia católica ha corroborado a medias con esta disposiciones.
Religiosos se quejan
El padre Nelson Acevedo, de la parroquia Santo Cura de Ars, del barrio capitalino Capotillo, indicó: «Yo estoy plenamente de acuerdo con las medidas que ha tomado el presidente, porque es indudable que en los barrios y demás, la gente no ha cumplido y las medidas las han tomado de relajo».
Sin embargo, dijo que con lo que no está de acuerdo es con que «metan a mansos y cimarrones», a los que cumplen y los que no cumplen con las disposiciones del Poder Ejecutivo.
En ese sentido, declaró que la Iglesia ha estado cumpliendo todas las medida dispuestas, sin embargo la entraron en el mismo saco de aquellos que no han obtemperado las disposiciones.
Lamentó que los templos, aún cumpliendo sus normas, tengan que ser juzgados de las misma manera de aquellos que no se han acogido al protocolo para evitar la enfermedad.
La asistencia de religiosos ha disminuido mucho debido a la enfermedad COVID-19 y la mayoría de las iglesias ha colocado señales en sus asientos, para que en lugar de cinco personas solo lo ocupen dos.
De igual manera, feligreses han resaltado desde inicios de la temporada navideña la buena intención de la población de reunirse en la iglesia cumpliendo con las normativas, pese a las dificultades existentes.
El padre Jorge Montoya, de la parroquia San Judas Tadeo, en el sector Naco, del Distrito Nacional, entiende que tiempos difíciles hemos tenido todos y que ante las dificultades de la pandemia lo ideal es, en vez de sacar las luces que existen hacia fuera, iluminar hacia adentro.
El Gobierno dispuso este miércoles nuevas medidas tendentes a contener la propagación del COVID-19, que incluyen inicio de toque de queda a las 7:00 de la noche el 31 de diciembre, eliminando la gracia de libre tránsito hasta la 1:00 de la madrugada del 1 de enero.
El presidente Luis Abinader emitió el decreto 740-20 que sustituye al 698-20, el cual establece en su artículo 12 que las medidas entran en vigencia a partir de este jueves 31 de diciembre.
Se ordenó que desde el próximo 1 de enero hasta el 10 de enero el toque de queda será desde la 5:00 de la tarde hasta las 5:00 de la madrugada de lunes a viernes, con dos horas de libre tránsito para llegar a sus casas hasta las 7:00 de la noche. En tanto, los sábados 2 y 9, así como los domingos 3 y 10, de enero de 2021, el toque de queda será desde las 12:00 del mediodía hasta las 5:00 de la mañana.
Las medidas también establecen que en el intervalo del 1 al 10 de enero de 2021 cesen las actividades de las diferentes iglesias o denominaciones religiosas.
“Estamos cerca de ver la luz al final del túnel. Las vacunas son prometedoras y hoy fue aprobada por la autoridad sanitaria británica la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, tras considerarla segura, de calidad y efectiva para ser usada en Gran Bretaña”, dijo la vicepresidenta de la República, Raquel Peña.
FUENTES: LD y DL