La embajadora estadounidense publicó este domingo en sus historias de Instagram mensajes que han sido interpretados como una crítica a la cumbre en la que participó República Dominicana.
“Cuando la izquierda global pronuncia las palabras ‘cuidado con la desinformación’, está abogando por la censura, simple y llanamente”, escribió Campos.

En otra publicación, citó un pasaje bíblico de Apocalipsis 3:16: “Porque eres tibio, y no eres ni frío ni caliente, te voy a vomitar de mi boca”.

Las publicaciones surgieron luego de la participación del ministro de Justicia, Antoliano Peralta, en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona y convocada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
La crítica de Campos llegó en un momento en que la administración Trump ha marcado distancia explícita de los gobiernos de izquierda en América Latina y Europa.
La postura de la embajadora no es un hecho aislado: Campos ha sido una voz activa en el escenario político dominicano, alineada con la agenda conservadora de la administración Trump y con posiciones firmes sobre migración, soberanía fronteriza y valores sociales.
La primera historia de la embajadora estadounidense estuvo acompañada de una foto de Peralta mientras le estrecha la mano a Sánchez.

Peralta explicó que asistió a un encuentro internacional “de apoyo a la democracia” y que habló sobre la lucha contra la desinformación digital, lo que definió como una “perturbadora realidad nacional e internacional”.
En un cueto mensaje publicado en su cuenta de X, el funcionario dijo que la desinformación digital constituye un “reto que República Dominicana y el resto del mundo deben asumir con responsabilidad”.
También aclaró que el país no suscribió ninguna declaración durante la cumbre y que tampoco les “fue solicitado”.
En la cumbre participaron líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Cyril Ramaphosa, junto a representantes de más de 20 países. Estados Unidos no estuvo presente.
La presencia de República Dominicana en esta cumbre progresista ha llamado la atención en sectores políticos locales, debido a que el evento ha sido calificado como una “anti-cumbre”, aunque los propios líderes internacionales han rechazado esa interpretación.
El contexto cobra importancia por la relación del país con Estados Unidos.
República Dominicana es un aliado importante de la administración del presidente Trump, cuyas políticas han generado diferencias con varios de los líderes izquierdistas presentes en Barcelona, incluido Sánchez.
En contraste, el presidente Luis Abinader participó en marzo en la Cumbre del Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por Trump junto a otros aliados de Washington, en la que no estuvieron México, Brasil ni Colombia.
En ese contexto, los mensajes de la embajada estadounidense se producen en medio de un escenario internacional marcado por diferencias políticas y visiones opuestas sobre temas como la desinformación y la democracia.




















