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Henry Daniel Lorenzo Ortiz revela que Anneris Peña le rogó que no la matara

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El asesino confirma que luego de asaltar y matar a la empleada de la joyería fue a una tienda a gastar parte del botín robado.

SANTO DOMINGO.- El acusado de la muerte de Anneris Peña, empleada de la joyería de la calle El Conde, aseguró que la joven le suplicó que no la matara cuando robaba 140 mil pesos, 560 dólares y prendas, supuestamente bajo los efectos del alcohol.

Mientras el juez de la Oficina de Atención del Distrito Nacional, José Alejandro Vargas, lo envió a la cárcel del 15 de Azua por un año de prisión como medida de coerción.

¿Cuál es su nombre y cuáles son sus generales de ley?

Henry Daniel Lorenzo Ortiz, dominicano, mayor de edad, unión libre, estudiante, portador de la cédula de identidad y electoral 225-0088522-7, domiciliado y residente en la calle San Miguel núm. 3, Guaricanos, Ponce Adentro, en Santo Domingo Norte.

Señor Henry Daniel Lorenzo Ortiz, quien le habla es el licenciado Cesarino Minyety Fuentes, procurador fiscal del Distrito Nacional, conjuntamente con el licenciado Vladimir Viloria Ortega, procurador fiscal del Distrito Nacional, lo vamos a interrogar en presencia de su abogada, licenciada Camelia Yanet Mejía Pascual, matriculada en el Colegio de Abogados, núm. 33127-817-02, con estudio profesional abierto en la avenida Máximo Gómez esquina José Contreras, Plaza Royal, suite 315, Gascue, D. N., con relación al homicidio de la señora Anneris Peña Pérez, en fecha 14 de junio de 2018. Si en el transcurso del interrogatorio usted entiende que le he formulado una pregunta que le pueda afectar o estaría declarando en su contra, no está obligado a responderla.

¿Usted entendió lo que acabo de decirle?

Sí.

¿A qué usted se dedica?

Yo soy chiripero.

¿Qué tiempo tiene viviendo en el sector de Guaricanos, en Santo Domingo Norte?

Como 13 años.

¿Sabe por qué usted está aquí?

Sí, por el homicidio de la señora Anneris Peña Pérez.

Hábleme de forma detallada sobre el homicidio de la señora Anneris Peña Pérez.

Yo me levanté normal ese día 14 de este mes de junio de este año 2018, en horas de la mañana; cogí para el restaurante Patatús, en El Conde, D.N., dos esquinas detrás de la joyería, me tomé unos tragos de Margarita, cerca de las 10 de la mañana.

Fui a la joyería que está ubicada en la misma calle El Conde, en una plaza (no recuerdo el nombre), como a las 11 de la mañana, a vender un guillo, me dieron RD$400. La joyería estaba cerrada, pero ella me abrió. Volví al restaurante a pagar la cuenta con un billete de 2 mil que tenía un desperfecto. Entonces le escribí a Anneris por wasap desde mi celular, el 829-773-3498, para que me los cambie y ella me dijo que fuera. Después, volví al restaurante para pagar la cuenta y me sobraron como RD$600.

¿Luego, qué usted hizo?

Volví para la joyería, y cuando paso vi que la muchacha entra y estaba con otra compañera, fui a comprar un cigarro y un agua, y cuando volví para la joyería vi a Anneris Peña sola. Una vez dentro de la joyería, comenzamos una conversación, y yo le dije que me devolviera el guillo, y ella me lo entregó, y cuando dio la espalda, yo saqué el puñal, y le dije que me dé el dinero y todo lo que tenía ahí.

Entonces, cogimos para la parte trasera de la joyería y ella sacó dos paqueticos de dinero de una cajita, no recuerdo si era verde o gris, porque eran dos, una verde y otra gris y los entré en mi mochila, fue cuando ella me dijo que no la mate; había unos sobres amarillo que pensé que también tenían dinero y los eché en mi mochila, pero había uno vacío y el otro tenía prendas. Fue entonces cuando yo agarré mi puñal y le di una estocada en el lado derecho del cuello y luego otra en el lado izquierdo del cuello.

La dejé agonizando, verifiqué que no me estuvieran mirando y entonces salí caminando normal, y subí por el colmado que está en la esquina donde compré cigarro y agua, me dirigí hacia la avenida México, tomé un carrito para la avenida Máximo Gómez, en donde tomé una guagua de las que van para Guaricanos. Al llegar fui donde mamá, me cambié la ropa, porque estaba sucia de sangre, la eché en la mochila y salí a tomar un motoconcho y me dirigí hacia la boutique La Mundial, que está en el sector Los Feos, en Guaricanos; ahí compré dos pares de tenis: uno de RD$2,800, otro de RD$3,000, y el tercero de RD$4,500. También compré como tres poloshirts, una media y tres gorras. Todo hizo como RD$19,700.

Un empleado de la boutique me dijo: ven a tomarte una foto para mandártela. Luego busqué la maleta donde yo vivía con mi mujer, eché la ropa nueva ahí, fui al salón donde ella trabaja, la llamé, ella salió a la acera y le entregé RD$15,000. Ella me preguntó que de dónde era ese dinero, pero yo le dije que le explicaba después.

Continué para un colmado (no recuerdo el nombre) y compré un Brugal Extra Viejo grande, un encendedor y media caja de cigarrillo Nacional, por lo que gasté cerca de RD$740. Continué en un taxi que me cobró RD$300 para el hotel ·D, ubicado en la avenida Máximo Gómez esquina Ovando y llegué como a las 9 de la noche, amanecí ahí, y pagué como RD$1,500 para pasar la noche. Salí al día siguiente, 15 de junio, como a las 9 y pico de la mañana y volví a mi casa en Los Guaricanos, y di par de vueltas en el sector.

Luego fui al colmado De Jesús, cerca de mi casa, como a las 4 y pico de la tarde, pagué RD$700 que debía por concepto de compra de comida fiada, y el propietario, de nombre Nerys de Jesús, me pidió RD$20,000 prestado y se los presté. Me tomé una cerveza en el colmado. Luego me dirigí donde un señor de nombre Uprá, y le pagué RD$600 para que me entregara una estufa que tenía empeñada. Me dirigí luego a la compraventa Berenice, ubicada en el Control de Los Guaricanos, y pagué RD$1,430 para sacar un par de tenis que tenía empeñado.

Fui posteriormente a la casa de un pastor de la iglesia evangélica, en Ponce, Guaricanos, y le pagué RD$2 mil que le debía; luego fui a la casa de un guardia, cerca de mamá y le pagué RD$4,000 que le debía, porque es prestamista; y en la tarde, como a las 6:50 del mismo día cogí para la parada de Higüey, que se llama APRA, por concepto de pasaje y concho pagué como RD$400.

Llegué a Higüey como a las 9:15 de la noche, me alojé en el hotel Lara Real, donde pagué RD$2,000 por un día completo.

Al otro día, sábado 16 de junio, en horas de la mañana me fui para una pensión (no recuerdo el nombre), allá mismo en Higüey, donde pagué RD$2,000, pero solo cobraron RD$300, porque solo estuve ahí como hasta las 6:00 de la tarde, ya que no me gustó, porque el aspecto no era muy agradable; tomé un taxi y me dirigí hacia el hotel Génesis, que está en el sector Los Rosales, allá en Higüey, donde entregué RD$5,500 de depósito por cinco noches, pero solo duré una noche y parte del otro día, porque el domingo cerca de las 11:00 de la mañana yo llamé a una prima mía que se llama Ruth, y le dije que quería hablar con la mujer mía, ella me dijo que iba a hablar con Ronny, un primo mío que es mayor de la Policía, él me llamó de su celular y me puso a hablar con mi mujer, y le dije que me iba a entregar.

Como a los 5 minutos de terminar la conversación volví a llamarle y le dije que me fueran a buscar, le di la dirección, y me quedé esperando a que me buscaran. Mientras estaba hospedado en el hotel gasté RD$100 de hojuelitas.

¿Cuándo y cómo usted conoce a Anneris?

Hace cerca de 3 meses yo fui al restaurante Patatús, me tomé unos tragos y me senté un poco, le pregunté a la muchacha que trabaja en el restaurante que si sabía dónde había una joyería, y ella me dijo que más adelante había una. Fui y le vendí una cadena a la empleada de la joyería, y me preguntó que si yo vendía oro o diamante, pero le dije que yo solamente vendía cadenas de plata.

Entonces ella me dio su número de celular para que yo le consiguiera otros clientes para que le vendieran cadenas. Fue así como conocí a Anneris y comencé a conversar con ella. Después de ese día, habitualmente yo hablaba con ella vía wasap para preguntarle la hora en que iba a cerrar para saber si podía venderle cadena de plata. Y ella me preguntó en una ocasión que si le había conseguido algún cliente, pero le dije que no. Nosotros hablamos vía wasap en varias ocasiones, y yo fui a la joyería como cuatro veces en total, incluido el día en que ocurrieron los hechos.

¿Qué tiempo tiene usted visitando la Zona Colonial?

Yo iba frecuentemente desde hacía 3 meses.

¿Qué tiempo usted tenía planificando el asalto que, según usted manifiesta, realizó en la joyería?

Yo no lo planifiqué. Eso me llegó a la cabeza mientras yo estaba tomando bebidas alcohólicas en el restaurante Patatús.

¿Si usted no tenía planificado asaltar la joyería Suárez, por qué andaba con un puñal dentro de la mochila?

Desde hace casi dos años yo siempre andaba con el puñal, porque en Guaricanos hay mucha gente fresca, y uno nunca sabe. Y yo había tenido problemas con un par de personas.

¿Luego que la señora Anneris Peña Pérez le entrega el dinero, por qué usted decide matarla?

Porque estaba nervioso. No tuve control.

¿La señora Anneris Peña Pérez siempre estaba sola cuando usted iba a la joyería?

No, no siempre estaba sola. En una ocasión fui y había un señor con ella, pero no lo conocía; él estaba de espalda.

¿Usted puede decirnos qué cantidad específica de dinero se llevó de la joyería?

Sí, 560 dólares americanos y 140 mil y pico de pesos dominicanos. También me llevé una cadena de oro, una de plata, dos guillos de oro y otro de plata, y varios anillos de oro.

¿Por qué usted no se entregó a la Policía después de cometer el hecho?

Porque tenía miedo a que me maten, quería hacerlo por la vía de un primo mío que se llama Ronny, que es mayor de la Policía.

¿Usted había anteriormente ido a Higüey?

Sí, yo llegué a trabajar en dos hoteles en Punta Cana y viví allá un año y pico. Trabajé también en un ‘car wash’ antes de trabajar en el segundo hotel.

Hay otra cosa que usted quiere agregar?

No.

 

FUENTE: EL DÍA

PERIODISTA/ PUBLICISTA

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Colaboración de testigo en caso Senasa hizo caer a fiscal Valdez

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La colaboración del exgerente de atención al usuario del Seguro Nacional de Salud (Senasa), Roberto Canaán Acta, quien es “testigo” del caso de corrupción a esa ARS estatal, hizo caer al fiscal Aurelio Valdez Alcántara, detenido en “flagrante delito” recibiendo un soborno que había pedido al exfuncionario.

Según la solicitud de medida de coerción y la autorización de un allanamiento a Valdez Alcántara, este miembro del Ministerio Público, “el 13 de marzo, concretó un encuentro” en el parqueo de un establecimiento comercial en la avenida Jiménez Moya con “el testigo Roberto Canaán” a quien le propuso, “de manera explícita, alterar el curso del proceso en la fase de investigación a cambio de un beneficio económico directo”.

Reseña Diario Libre que entre las pruebas presentadas por el Ministerio Público a la jueza control de la investigación contra el procurador fiscal, se incluye, cita la solicitud de medida de coerción, constancia de la entrega, en fecha 27 de marzo de 2026, “de la cantidad de diez mil dólares (US$10,000) en billetes de la denominación de US$100.00 al ciudadano Roberto Antonio Canaán Acta” por parte de la Procuraduría General (PGR) para “la entrega vigilada” al fiscal, “en virtud de una autorización judicial”.

El dinero era de la PGR, según fuentes.

A Valdez Alcántara se le señala de exigir a Canaán la suma inicial de doscientos mil dólares (US$200,000), que luego redujo a US$150,000 mil, en una negociación en la que también pidió un reloj marca Rolex y un vehículo Mercedes Benz.

Rechazó Volvo
De acuerdo con la autorización del allanamiento, el fiscal “rechazó opciones más económicas, como una guagua Volvo o Mazda” e insistió en la Mercedes Benz.

La Procuraduría lo imputa, además, de ejercer coacción continua vía telefónica contra Canaán, presionando incluso con la frase “¿para cuándo está la cosa?” y estableciendo como fecha límite de entrega el 24 de este mes de marzo.

Aplazan coerción
La jueza de la Instrucción Especial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, Ysis Muñiz Almonte, aplazó para el martes 7 de abril la solicitud de prisión preventiva por un año contra el procurador fiscal, quien estaba asignado a la Procuraduría Especializada de Persecución contra la Corrupción Administrativa (Pepca).

La vista se postergó a solicitud de Valentín Medrano, abogado de Valdez Alcántara, para conocer el expediente.

Medrano defendió la honestidad de su cliente, a quien, dijo, nunca se le ha endilgado una falta ni siquiera disciplinaria ni de haberse “pasado un semáforo en rojo”.

“Inaceptable”
El director de la Pepca, Wilson Camacho, calificó ayer como “repugnante, indignante e inaceptable” el accionar del imputado.

Pepca: no afecta expedientes
Mirna Ortiz, titular de la Procuraduría Especializada de la Corrupción Administrativa (Pepca), afirmó que los casos de malversación en los que trabajó el fiscal de ese departamento, Aurelio Valdez Alcántara, no corren peligros porque es “una actuación particular” por parte de ese miembro del Ministerio Público.

“Ningún fiscal lleva un caso particular o aislado, los casos todos se trabajan en grupos o equipos de fiscales o fuerza de tarea”, explicó Ortiz al salir de audiencia del proceso que se le sigue al exdirector del Intrant, Hugo Beras.

En tanto que el abogado Carlos Balcácer calificó como “una iniquidad” la intención de algunos sectores de “satanizar” el trabajo que viene realizando el Ministerio Público por la imputación que hace el mismo órgano acusador a uno de sus integrantes, de haber solicitado soborno.

«Es una iniquidad porque si no se denuncia es malo. Y si se denuncia y se procede, entonces es peor. Porque así es que actúa el subdesarrollo”, dijo el togado.

 

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Orden de arresto revela fiscal se negó a recibir un vehículo de menor gama que un Mercedes Benz

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Foto del Listín Diario

De acuerdo con la orden de arresto contra el fiscal Aurelio Valdez Alcántara, este sostuvo un encuentro el 13 de marzo con el exgerente de servicio al usuario del Senasa, Roberto Canaán, en el parqueo de un reconocido establecimiento comercial, donde supuestamente utilizó información privilegiada para coaccionarlo.

Según el relato del Ministerio Público, liderado por el procurador adjunto Wilson Camacho, director de persecución del Ministerio Público, el fiscal exigió inicialmente US$200,000 dólares para alterar el curso de una investigación.

Tras una negociación, la suma se redujo a US$150,000, pero con exigencias adicionales: un reloj Rolex y un vehículo de lujo, específicamente un Mercedes Benz, modelo 350 o 450, de color negro. El informe señala que el investigado rechazó ofertas de vehículos de menor gama, como Volvo o Mazda.

Reseña el Listín Diario que el Ministerio Público sostiene que el fiscal mantuvo una «coacción continuada» mediante llamadas telefónicas, presionando al testigo con frases como «¿Para cuándo está la cosa?».

Valdez Alcántara habría fijado el 24 de marzo como fecha límite para el pago, advirtiendo que, de no cumplir, procedería con la judicialización del caso del testigo.

Allanamiento «día y noche»
Dada la investidura del investigado y el riesgo de que se destruyan evidencias, la jueza de instrucción especial, Isis Muñiz Almonte, autorizó el allanamiento en el domicilio del fiscal, ubicado en el Residencial Amanda II, Santo Domingo Este.

El fiscal enfrenta cargos preliminares por violación a los artículos 174, 177 y 178 del Código Penal Dominicano (relativos a la corrupción y cohecho) y múltiples artículos de la Ley 155-17 sobre Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.

La autorización de la jueza de la instrucción especial se fundamenta en pruebas incipientes, incluyendo una nota de inteligencia y una autorización de entrega vigilada de dinero emitida previamente el 27 de marzo.

 

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